Tener dudas antes de buscar un embarazo es completamente normal, y es una muy buena señal: significa que te estás tomando en serio una decisión importante. No tienes que tenerlo todo resuelto para empezar a conversarlo.
Las dudas suelen ser de distintos tipos, y cada una tiene un camino:
- Dudas sobre tu salud: si tienes alguna enfermedad crónica, tomas medicamentos de forma permanente, tuviste un embarazo complicado antes o hay antecedentes familiares que te preocupan, lo ideal es revisarlo con calma antes de intentarlo. Muchas situaciones se pueden ordenar con anticipación para que el embarazo sea más seguro.
- Dudas sobre el momento: la edad, el trabajo, la pareja, la economía. No existe el momento perfecto, pero sí hay información que puede ayudarte a decidir con más tranquilidad, por ejemplo cómo cambia la fertilidad con los años.
- Dudas sobre si estás lista: aquí no hay examen que responda. Lo que sí ayuda es conversar, informarte y darte permiso para sentir miedo y entusiasmo al mismo tiempo.
Mientras lo piensas, hay algunas cosas sencillas que puedes hacer desde ya:
- Asistir a una consulta preconcepcional. Ahí evaluaremos toda tu historia, actualizaremos tus exámenes de control ginecológico y resolveremos tus dudas, sin apuro.
- Comenzar a tomar ácido fólico. Es la medida más simple y de mayor impacto para prevenir malformaciones del tubo neural, idealmente desde antes de intentarlo.
- Comenzar hábitos de vida saludables: evaluar tu peso, moverte con regularidad, cuidar la alimentación y eliminar el alcohol y el cigarrillo.
No necesitas haber decidido para venir a la consulta: puedes venir justamente para decidir mejor.
Si tienes dudas, solicita tu hora. Conversemos con calma.
Atiendo en la Clínica Universidad de los Andes. Las horas se solicitan directamente a través de la clínica, buscando Dra. Andrea Espinel en Ginecología y Obstetricia · Medicina Maternofetal.