Cada embarazo es distinto, y cada mujer lo vive a su manera. Algunas sienten cambios desde los primeros días; otras no notan nada hasta pasadas varias semanas. Ninguna de las dos situaciones es mejor que la otra, y la ausencia de síntomas no significa que algo ande mal.
Los síntomas más frecuentes de las primeras semanas
- Atraso menstrual: es la señal más clara. Algunas mujeres tienen un sangrado leve y breve alrededor de la fecha de implantación, que puede confundirse con una regla muy corta.
- Cansancio: una fatiga distinta a la habitual, que aparece aunque hayas dormido bien.
- Sensibilidad en las mamas: más pesadas, hinchadas o dolorosas al tacto, parecido a lo que sientes antes de la regla pero más intenso.
- Náuseas, con o sin vómitos: suelen comenzar entre la semana 5 y 6. A pesar de su nombre, las "náuseas matutinas" pueden aparecer a cualquier hora del día.
- Ganas frecuentes de orinar: por los cambios hormonales y el aumento del flujo de sangre a los riñones.
- Cambios en el olfato y el apetito: olores que antes no notabas ahora molestan; rechazo a ciertos alimentos o antojos.
- Cambios de ánimo: mayor sensibilidad, irritabilidad o ganas de llorar sin un motivo claro. Son las hormonas, no eres tú.
- Dolor pélvico leve, tipo regla: el útero empieza a crecer y es normal sentir pequeñas molestias o tirones.
Lo que es importante saber
Todos estos síntomas también pueden aparecer por otras causas: estrés, cambios de rutina, síndrome premenstrual o una enfermedad pasajera. Por eso, ante la duda, el camino es siempre el mismo: un test de embarazo.
Si los síntomas te están afectando mucho (por ejemplo, vómitos que no te permiten comer ni tomar líquidos), no lo normalices. Hay opciones seguras para sentirte mejor, y es un tema que conversamos en el control.
Si tienes dudas, solicita tu hora. Conversemos con calma.
Atiendo en la Clínica Universidad de los Andes. Las horas se solicitan directamente a través de la clínica, buscando Dra. Andrea Espinel en Ginecología y Obstetricia · Medicina Maternofetal.